Información general sobre el sulfato de magnesio
El sulfato de magnesio es una de las dos sales de magnesio del ácido sulfúrico, siendo la otra el hidrogenosulfato de magnesio. Es un mineral natural muy común que se encuentra tanto en la Tierra como en otros cuerpos celestes, como Marte.
El sulfato de magnesio existe en diversas formas. De especial relevancia es el mineral epsomita, la forma natural más común, también conocido como sal de Epsom. La epsomita corresponde al sulfato de magnesio heptahidratado (MgSO4.7H2O) y se forma por evaporación en entornos salinos, como los lagos salados, o como eflorescencia en zonas secas. El nombre «sal de Epsom» proviene de la localidad inglesa de Epsom, donde antiguamente se extraía de fuentes naturales.
La kieserita de sulfato de magnesio monohidratado (MgSO4.H2O) es una forma con menor contenido de agua y se encuentra en depósitos salinos. Sirve como materia prima importante para la producción industrial de sulfato de magnesio.
Además de las diversas formas hidratadas, el sulfato de magnesio también se encuentra en forma disuelta en el agua de mar. Contribuye a la mineralidad general del océano y es un componente de las sales que quedan después de que el agua de mar se evapora.
Los depósitos naturales de epsomita y kieserita se extraen en todo el mundo, especialmente en regiones con grandes depósitos de sal, como Alemania, Rusia, Canadá y Estados Unidos (incluido el Gran Lago Salado).
Propiedades del sulfato de magnesio
El sulfato de magnesio es un sólido incoloro e inodoro con un sabor amargo. Es muy soluble en agua y muy higroscópico. El heptahidrato (MgSO4.7H2O), que es el que se encuentra con mayor frecuencia en la naturaleza, es especialmente relevante.
La producción industrial implica la reacción del óxido de magnesio, el hidróxido de magnesio o el carbonato de magnesio con ácido sulfúrico (H2SO4). También es habitual la extracción de yacimientos naturales.



