Brenntag prosigue su crecimiento en Brasil con la modernización de la planta de Nova Esperança

Brenntag, líder mundial del mercado de distribución de productos químicos e ingredientes, ha presentado hoy la renovación y ampliación de sus instalaciones en Nova Esperança, Paraná, Brasil. Este emplazamiento se adquirió en 2019 con la compra de Quimisa. La inversión en mejoras del sitio permitirá a Brenntag continuar expandiendo su posición en el país.
"Con esta inversión, Brenntag tendrá una mayor cobertura geográfica en Brasil, principalmente en las regiones Sur, Centro-Oeste y parte de la región Sudeste, actualmente en la nueva frontera agrícola brasileña. En estas regiones, podremos prestar un servicio a granel, ser más ágiles en las entregas y a un costo menor, además de ampliar la capacidad de producción de fertilizantes líquidos y coadyuvantes. Esto nos permitirá atender y fortalecer nuestra posición como proveedores en el creciente mercado agrícola de este país", comentó Germán Torres, Presidente Regional Brenntag Essentials América Latina.
Las mejoras de las instalaciones incluyen la ampliación de la zona de almacenamiento a 2.000 m² y la instalación de 14 tanques que alcanzan los 675 m³. Además, cuenta con un nuevo laboratorio de control de calidad para la distribución y para aplicaciones y servicios al cliente en el mercado agrícola, así como dos nuevos reactores para la producción de fertilizantes líquidos con una capacidad de producción inicial de hasta 2.000 toneladas al año.
"Con las nuevas instalaciones realizadas en este sitio podremos ofrecer a nuestros clientes disponibilidad de almacenamiento a granel, mayor capacidad y más flexibilidad de entrega local. Del mismo modo, podemos proporcionarles una ampliación de la capacidad de fertilizantes líquidos y en una ubicación más cercana a algunos clientes clave", añadió Rodolfo Bayona, Presidente de Brenntag Essentials Latin America South.
Los principales productos que se manipulan en la planta son ácidos inorgánicos, cáusticos, fertilizantes líquidos, peróxidos y sales, y se destinarán a las industrias metalúrgica, agrícola, láctea, de limpieza industrial, de producción de almidón y de revestimientos.